sábado, 14 de junio de 2014

EL CLIMA Y EL MIRLO COMÚN...




El mirlo común inicia la reproducción en los primeros días de la primavera, en los encinares sobre arenas y las vegas de Madrid. Lo normal es encontrar a la hembra incubando los huevos a primeros de abril, y que haga de dos a tres nidadas.

Se alimenta de frutos silvestres, cultivados y de insectos, principalmente de lombrices y gusanos, que captura en los terrenos húmedos,  manantiales, arroyos y ríos.

Pero que ocurre cuando el clima deja de ser regular durante la estación, y las precipitaciones se acortan y la sequía se prolonga... Si la primavera comienza templada y lluviosa, las parejas de mirlo construirán su nido e iniciarán la puesta. Pero si durante la incubación o la crianza de la primera nidada, bajan las temperaturas y se producen heladas, la mayoría de los nidos se perderán. Si en la segunda o tercera nidada la primavera se acorta, y la humedad desaparece del monte, y con ella las lombrices y gusanos, la mayoría de los pollos morirán de hambre. En un nido con cuatro pollos, sólo volarán uno o dos. Esto está ocurriendo con mucha regularidad en los últimos diez años.

La historia del nido de mirlo que vemos en la fotografía, se repite muy a menudo en Madrid, como consecuencia del cambio climático. Esta pareja crió en un monte mediterráneo del centro de Madrid. La primavera llegó tarde y escasa de precipitaciones. A primeros de junio el verano se metió en el monte, secándolo todo, excepto las encinas, los quejigos, los enebros y las jaras.

De los cuatro huevos que puso la hembra nacieron cuatro pollos. Todo iba bien, pero el clima en una semana cambió. Las temperaturas subieron y el verano se implantó. El suelo del monte se secó y el alimento casi desapareció. Ya no había alimento para todos. Un día, debajo del nido apareció un pollo muerto. A los cuatro días apareció el que vemos en la fotografía. Los otros dos pollos, afortunadamente llegaron a volar.

Si observamos la cronología regular de una pareja de mirlos, que cría en un monte mediterráneo de llanura de Madrid, observaremos que para que esta pareja saque una nidada completa, puede perder una o parte de los pollos de otra... El cambio climático o los cambios repentinos del clima, son el principal factor que regula las poblaciones salvajes de este simpático pájaro.




Hoy día, este elegante pájaro es muy común en la mayoría de los parques y jardines de Madrid. En estas zonas verdes se riega todos los días, y aquí encuentra alimento durante todo el año, con un microclima benigno que le protege en las estaciones desfavorables, o cuando cambia el clima de forma imprevisible. En estas zonas verdes el mirlo llega a hacer hasta cuatro nidadas algunos años, y todos los pollos vuelan.


2 comentarios:

  1. Así que pare ellos cualquier jardín cercano es un paraíso. Ahí tienen la humedad que los riegos aportan, con alimento para sus pollos, lombrices, caracoles... Interesante artículo y observaciones. Un saludo.

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  2. Los seres humanos de vez en cuando, sin darnos cuenta, también aportamos algo positivo a la naturaleza...
    Gracias por tu comentario y por tu interés. Un cordial saludo.

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