lunes, 17 de febrero de 2014

UN ABEDUL MONUMENTAL ENTRE AVELLANOS Y ROBLES.


Los seres vivos más longevos que habitan en la Comunidad de Madrid, son los grandes árboles que han sobrevivido durante siglos, a la utilización y la explotación de los bosques naturales del centro de la Península ibérica...
A lo largo del año vamos a ver grandes árboles de diferentes especies...




La mañana fría y clara llega a las laderas del puerto de Somosierra... La luz se refleja en la blanca corteza de los abedules. En el monte, cubierto por una gruesa capa de nieve, localizo un ejemplar de unos 22 metros de altura y 4,80 metros de perímetro en la base del tronco; de unos 160 años de vida. Para apreciar su tamaño real, me hago una fotografía junto a él.

Los abedules son árboles de latitudes nórdicas, de la taiga. Con las últimas glaciaciones conquista las laderas húmedas y los puertos de montaña de Madrid, donde el microclima actual le permite sobrevivir. Este árbol es un regalo que vino con los hielos del Norte.

Le encontramos entre los altos pinos silvestres, asociado con los álamos temblones; o entre robles albares, melojos, avellanos, acebos, hayas y demás especies atlánticas, formando importantes y variadas manchas de bosque atlántico.

Los aprovechamientos forestales históricos a los que ha estado sometido, han sido para leñas, desapareciendo como mancha forestal principal en la mayoría de las zonas, donde se asentó históricamente hace miles de años.

En los últimos 30 años, debido a su protección legal, se está recuperando bastante bien, y ha vuelto a aparecer en ciertas zonas donde le habían extinguido. En otras zonas, donde quedaban algunos individuos, se han formado pequeñas manchas de considerable importancia.


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