lunes, 7 de abril de 2014

LA PRIMAVERA EN LA RIBERA DEL RÍO.


Los árboles que crecen en las riberas de los ríos, son los primeros que manifiestan la llegada de la primavera... A partir de febrero, los días los días comienzan a ganar horas de luz a las noches, y las temperaturas medias se van templando. Si el tiempo se establece regular durante el mes de marzo, abril comienza luciendo la primavera. Una primavera estable, en la que las precipitaciones medias son abundantes en forma de lloviznas, chaparrones y tormentas, dependiendo en el mes que estemos.

Las riadas sufridas durante el invierno, y alguna que se produzca durante el comienzo de la estación, limpian de contaminación, de tipo, el lecho y las orillas del río. Dejándolo todo preparado para el nuevo ciclo que viene.

El comienzo, el nuevo revivir de los árboles y arbustos, se manifiesta de colores nuevos, amarillos, ocres y verdes. todo vuelve a ser nuevo y diferente un año más en la ribera...

La fauna inicia un nuevo ciclo en su vida para perpetuarse. Pronto veremos a las nuevas generaciones poblando estas masas forestales... Ciertas especies, ya comenzaron su ciclo antes del comienzo de la estación, y ahora termina de criar a sus crías.

Muchas aves se van... Otras están de paso... Y otras llegan, para iniciar su ciclo reproductor, y vivir en estos parajes una parte importante de sus vida...




Un día de principios de abril, el día amanece templado y soleado. Los chopos, alisos, sauces, fresnos y espinos albares de esta zona de la ribera, se van cubriendo con las hojas nuevas. Poco a poco se van vistiendo y van ocultando el interior de la ribera.
La luz del sol, al atravesar las hojas nuevas, produce una gama de tonos amarillos y verdes muy variada... Mirando la imagen, nos da la sensación de que esta zona es nueva en Madrid... Y que por aquí, no ha pasado nadie...




En un remanso del río, donde las algas se desarrollan muy bien, sobre el tronco de un aliso toman el sol dos galápagos leprosos adultos. Otro, más joven, se acerca al tronco para hacer lo propio.
La abundancia o escasez de galápagos, anfibios y peces, nos indican cual es la salud medioambiental de la ribera del río.




Los sauces inician al mismo tiempo, el crecimiento de las hojas y las flores... Se cubren con multitud de flores, con formas muy particulares, que atraen a insectos de diferentes especies.




Días tras día, los árboles y arbustos se van terminando de vestir y de cubrir la ribera... Con ellos habita y se desarrolla una comunidad vegetal que tiene su sitio...
La Ribera se convierte durante un periodo del año en una zona selvática, donde la vida bulle por todos los lados y en todas sus formas: árboles, arbustos, herbáceas, insectos, anfibios, peces, reptiles, aves, mamíferos, seres humanos...




En la horquilla alta de un chopo negro, la pareja de milanos negros ha construido su nido este año... Ahora, la hembra cuida de los dos pollos, nacidos hace pocos días.
El milano negro es otro habitante de nuestras riberas arboladas. Pasa parte del otoño y el invierno en África, y regresa al comienzo de la primavera a las zonas donde nació, para iniciar un nuevo ciclo reproductor.
En la actualidad, esta rapaz de mediano tamaño se ha recuperado regularmente, de la persecución sufrida por el ser humano en el pasado.


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada